Sustentabilidad y sostenibilidad para empresas, un tema de urgencia global

Fabiola González

Hablemos de sustentabilidad y sostenibilidad para empresas.

El esfuerzo global realizado por empresas privadas y por diferentes gobiernos en materia de cuidado del medio ambiente es un tema que ha superado las tendencias y en estos momentos provoca una genuina y urgente preocupación. Términos como sustentabilidad y sostenibilidad ahora se han vuelto más comunes, pero aunque su uso parece indistinto, no lo es y hay características destacables que diferencian cada uno.

Si estás al frente de una pyme o cualquier tipo de empresa, este es un tema que te interesa, siempre y cuando desees dejar una huella positiva en el mundo.

Hay que recordar que millennials y generación Z son grupos de personas a las que les interesan los temas del medioambiente y el activismo, por lo que se verán más comprometidas con aquellas marcas que tienen un espacio en su agenda para este tipo de temas. De modo que si quieres acercarte a esta audiencia, este artículo te interesa.

Sustentabilidad para empresas

El diccionario de la lengua española define sustentable cómo lo “que se puede sustentar o defender con razones”. Entonces, hacer uso correcto de los recursos naturales actuales, aplicar procesos que impulsen la preservación, protección y conservación de aquellos recursos que a futuro serán necesarios para las próximas generaciones, eso es desarrollo sustentable.

Herman Daly. Principios de las empresas sustentables

Principios de sustentabilidad según Herman Daly 

Según definición de Herman Daly (economista ecológico estadounidense, profesor y galardonado en 1996 con el Premio Nobel Alternativo o Premio Right Livelihood) los siguientes serían algunos principios de la sustentabilidad:

  • Los recursos renovables no deberán utilizarse a un ritmo superior al de su generación.
  • Las sustancias contaminantes no podrán producirse a un ritmo superior al que pueda ser reciclado, neutralizado o absorbido por el medioambiente.
  • Ningún recurso no renovable deberá aprovecharse a mayor velocidad de la necesaria para sustituirlo por un recurso renovable utilizado de manera sostenible.

Basados en esta premisa podemos establecer que, para determinar si un proceso es sustentable o, por el contrario, contribuye al deterioro del medio ambiente, debemos considerar la relación entre el consumo de los recursos naturales – con especial énfasis en el crecimiento de las actividades humanas -, las acciones para mitigar y/o renovar los recursos naturales y la resiliencia del ecosistema.

Sostenibilidad para empresas

La primera vez en la historia de la humanidad que se abordó el concepto de Desarrollo sostenible fue en el informe de la comisión Brundtland señalando: «Está en manos de la humanidad hacer que el desarrollo sea sostenible para asegurar que satisfaga las necesidades del presente, sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias»

Entonces, el desarrollo -que no crecimiento- sostenible supone una gestión de recursos renovables sometida a establecer e impulsar aquellas tecnologías que aumenten la productividad de los recursos naturales, donde se alcance un mayor beneficio por el uso del recurso, y reducir aquellas que requieren mayor cantidad de estos para producir lo mismo. Otros factores, como la escala de la economía, también tienen que armonizarse con el desarrollo sostenible.

La sostenibilidad está tipificada en varios conceptos relacionados entre sí 

  • Sostenibilidad Ambiental: es aquella que se enfoca en preservar la biodiversidad sin tener que renunciar al progreso económico y social. 
  • Sostenibilidad Social: busca la cohesión de la población y una estabilidad de la misma. 
  • La sostenibilidad Económica, que se encarga de que las actividades que buscan la sostenibilidad ambiental y social sean rentables.

Sostenibilidad en el siglo XXI

Hoy en día las compañías ya están buscando cómo integrar ambos términos a sus labores diarias e impulsar cambios a nivel interno, tomando acciones sobre sus responsabilidades e impacto en el medio ambiente.

El modelo financiero y social actual está en sus últimos días, ya que aún está basado en gran medida en un sistema que consume recursos a un ritmo superior al que la naturaleza puede generarlos. No es ni ha sido eficiente manejando la explotación de los recursos contra las necesidades de futuras generaciones.

Mientras la energía necesaria para la sociedad provenga de recursos que no son sostenibles, será más común experimentar consecuencias como escasez y aumento del valor de los recursos. Todo esto puede generar grandes desequilibrios económicos a mediano y largo plazo.

Es importante alcanzar la capacidad de crecer en el desarrollo humano, preservando el ambiente donde se vive, porque mientras el crecimiento de las dimensiones físicas de la economía humana empuje más allá de la escala óptima de la biosfera, nos haremos, de hecho, más pobres.

¡Es un asunto urgente! 

Se hace urgente apostar de forma definitiva por las energías renovables. El consumo del petróleo (como forma de energía tradicional) está suponiendo un desgaste irreversible en el medio ambiente. 

En los años por venir veremos nacer respuestas innovadoras que se ajustarán a las necesidades humanas sin descuidar al planeta.

El apoyo creciente a empresas que demuestren interés genuino en ser sustentables es innegable: grandes bancos, empresas y gobiernos están sirviendo de impulso para este tipo de proyectos dónde la equidad y el impacto positivo en el medio ambiente definitivamente marcan la diferencia.

Es importante destacar que la sostenibilidad económica no solo depende de los gobiernos y empresas. Por su parte, la actividad diaria también contribuye:

  • Reciclar.
  • Comprar productos de comercio justo o de segunda mano.
  • Apostar por el consumo responsable de energía y reducir el consumo innecesario. 
  • Escoger marcas verdes.
  • Respetar y cuidar el medio ambiente.

Todas estas son cosas que como sociedad podemos hacer para impulsar la sostenibilidad desde un punto de vista personal.

Construiremos naciones sostenibles cuando seamos capaces de cuidar el medio ambiente, aire, mar, lagunas, ríos, bosques. Haremos la diferencia mientras preservemos el ecosistema y logremos ese delicado balance que le asegurará un planeta a nuestros nietos y a sus nietos muchos años después. Al final, la sostenibilidad se trata de dejar un planeta útil para ellos, las generaciones que están por venir, su futuro y la marca que dejamos en el planeta que les vamos a heredar. 

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